Nov 30, 2014

CAPITALISMO COGNITIVO: LABERINTO CIUDADANO


¿Por qué hablar hoy de “derecho a la ciudad”? ¿No es idéntico a los otros derechos políticos y civiles? ¿Tal derecho está hoy más en peligro que otros? ¿Qué quiere decir hoy empoderar para la ciudad? ¿Qué tiene que ver con el capitalismo industrial fordista-taylorista? ¿Y con el cognitivo, postindustrial, financiero y turboglobalizado hegemónico hoy? ¿Qué laberintos se enconden bajo esos capitalismos y en nuestras ciudades? ¿Qué nuevas dificultades y alienaciones acechan hoy en las metrópolis? 
Partiremos del “derecho a la ciudad” (Henri Lefebvre, David Harvey) en tanto que la ciudad es el ámbito social más concreto, compacto y cercano a la vida cotidiana de las personas. Es el acceso real, próximo y por antonomasia a la civilización, a la ciudadanía, a los derechos civiles y políticos (“civitas”, “pólis”). Sólo en la ciudad es pensable la interacción (sin complejos mecanismos de representación) de acuerdo a todas las facetas humanas: convivenciales, productivas, culturales, educativas, decisiones políticas, etc.
 
Incluso las personas que (se dice) “no tienen poder” suelen tener una mínima agencia propia interactuando entre sí y creando relaciones cívicas, redefiniéndolas y transformándolas. La ciudad es al ámbito de la dualidad mínima de la acción política: “piensa global, actúa local”; piensa holista y globalizadamente; empodérate y actúa como ciudadano, en tu ciudad (Gonçal Mayos).

Ahora bien, el derecho a la ciudad se está pervirtiendo aceleradamente generando “ciudades sin ciudadanos” o con ciudadanos desempoderados. Las ciudades también son lugar de exclusión y que muchas veces constituyen laberintos ajenos, alienantes, desorientadores y excluyentes. Para empoderar para la ciudad y la política hay que comprender cuando, por qué y para quien la ciudad actual constituye un terrible laberinto.

Nov 19, 2014

COGNITIVO-POSTINDUSTRIAL CONTRA FORDISTA-TAYLORISTA


El empoderamiento ciudadano tiene en la actualidad enormes dificultades políticas, sociales, económicas, culturales, profesionales y de todo tipo. Plantea retos muy diferentes a los que se viven durante la industrialización fordista-taylorista.


Podemos comparar el tipo dominante de dificultades y sufrimientos -en definitiva, de retos vitales- que enfrentan el actual precariado y cognitariado en relación con los sufridos por el proletariado y los profesionales del capitalismo industrial fordista y taylorista a través de una bella narración de Jorge Luís BorgesLos dos reyes y los dos laberintos”.

Nov 17, 2014

CULTURA REIVINDICATIVA



¡¿Cuán importante puede ser la cultura para los desposeídos?! Algunos afirman que a los excluidos no les interesa, que no se la pueden permitir o –incluso- que no se tendría que dejársela construir.

Por eso y justificándose con "El Progreso" se destruye esa cultura, vida y realidad de los excluidos. Significativamente esa voluntad de destrucción suele incrementarse cuando aquellos excluidos con grandes dificultades y mucho pasado han conseguido ya serlo menos. Cuando se han construido un cierto futuro y han llegado a un nivel mínimo de vida digna con grandes dificultades.

Esa destrucción planificada de lo tan dificultosamente construido  es lo que está pasando en el Aglomerado Santa Lúcia en Belo Horizonte (Brasil) cuando tiene más de cien años de antiguedad. En el 2015 y más de cien años de las primeras construcciones está siendo destruido todo un mundo, sus vidas, su recuerdo, su cultura...

Nov 7, 2014

CLÀSSICS DE LA PARADOXA HUMANA



La contradictorietat paradoxal de la condició humana sempre  sorpren. Per això és una de les temàtiques més habituals i recurrents en els clàssics, filosòfics o no. 

Malgrat que històricament ha predominat el desig de pensar la condició humana com a coherent, unitària i lògica, la realitat ha estat tan evidentment contrària, que la major part dels clàssics s'han sentit fascinats (o revoltats) per la complexitat i dualitat de la condició humana.

Nov 6, 2014

CALIDAD DEMOCRÁTICA

¿Hasta qué punto puede mandar democráticamente el pueblo? ¿Hasta qué punto hay que escuchar y obedecer a la ciudadanía? ¿Las demandas populares pueden ser desoídas por los políticos profesionales de forma permanente y en función de argumentos tecnocráticos? ¿Los llamados "representantes" populares pueden tener intereses y actuaciones opuestos a los ciudadanos que los han designado? ¿El pueblo es como un  niño que debe ser reprendido y reconducido por sus "tutores" que son los "políticos profesionales"?

¿Las instituciones y leyes pueden aprisionar permanentemente la voluntad popular? ¿No es el grado supremo de corrupción (y fuente de todas las corrupciones) sustraerse al mandato y vigilancia constante de la ciudadanía? Si la política "oficial" la hacen tan sólo los "políticos profesionales" y la población no tiene nada que decir ¿qué evita que terminen generándose una "casta" y unas "élites extractivas"? "Todo por el pueblo, pero sin el pueblo" ¿no termina convirtiéndose inevitablemente en "nada para el pueblo, todo para la casta"? ¿La política no deja de ser, entonces, un servicio y se convierte en una profesión "extractiva" y parasitaria?

Nov 2, 2014

TURBOGLOBALIZAÇAO E OS 'FENOMENOS INTER'

 

Observamos uma correlação significativa entre a atual turboglobalização e os três importantes fenômenos contemporâneos estudados neste simpósio: interculturalidade, interconstitucionalidade e interdisciplinaridade. Por razões de espaço, vamos comparar e analisar, principalmente, os dois primeiros aspectos. Vamos deixar para outro momento a análise concreta da interdisciplinaridade.
 
Nossa tese é que as sociedades atuais –globalizadas e em rápida mudança– geram profundos “fenômenos inter”, os quais constituem algumas de suas características mais complexas, definidoras e causadoras de novos desafios e conflitos. Concretamente, muitos antagonismos sociais, tanto no plano nacional como no internacional, aparecem cada vez mais vinculados a esses novos “fenômenos inter”.

Nov 1, 2014

COLONIALITÀ: MACROFILOSOFIA DE DUE STRATEGIE


 
La colonizzazione è stata così negativa? Il mondo coloniale fu così terribile come si dice? Sappiamo che, effettivamente, lo è stato: enormi massacri e rapporti brutali; violenze fisiche, simboliche e psicologiche; persistente esclusione di gruppi umani; subordinazione culturale e depurazione epistemologica; discriminazione razziale. Provocò, in sostanza, danni e sofferenza intensi in quasi tutte le sfaccettature della vita umana.


Ebbene, ascoltiamo anche che la colonialità –in quanto “sistema dei cinquecento anni” (Chomsky, Wallerstein) che solo oggi sembra che si inizi a superare– ebbe non solo questo lato cattivo, ma anche un lato buono. Fino al punto di insinuare –quando non si afferma esplicitamente– che il buono compensa in molti aspetti quello cattivo e che, alla fine, ne è valsa la pena!


Su questa linea si è soliti argomentare, per esempio, che la colonizzazione europea diffuse la “civilizzazione” nel mondo, rese possibile il fatto che i diritti umani arrivassero in posti nei quali – in altro modo – non sarebbero mai giunti e, come minimo, che “promosse lo sviluppo economico” dei popoli colonizzati.


Non ho la pretesa di spiegare nulla a voi riguardo al topos della gratuita estensione europea della civiltà e sul filosofema concernente la benevola propagazione occidentale dei diritti umani. Voglio però segnalare brevemente alcuni argomenti critici sui supposti miglioramenti riguardanti lo sviluppo economico, risultanti dalla colonizzazione. Giacché anche dando ascolto ai meri argomenti produttivisti ed economicisti, la colonialità presenta un sinistro bilancio negativo.

¿CULTURA O CIVILIZACIÓN?


Cultura y civilización no significan lo mismo y -precisamente por ello- no siempre van unidas. No son dos términos sinónimos pues -incluso aceptando que no hay sinónimos perfectos- esas dos palabras tienen significados bastante diferenciados -y cada uno suficientemente interesante- como para evitar confundirlas. 

Por ello e históricamente la distinción entre “cultura” y “civilización” ha sido reelaborada largamente a través de un complejo debate desde al menos el final del siglo XVIII. Además, aunque parecía que esa distinción se había olvidado últimamente, se ha revitalizado coincidiendo con el famoso "choque de civilizaciones" de Samuel Huntington. Apuntemos brevemente los matices y significados que las separan.

Tradicionalmente el término “civilización” se reservada sobre todo para los aspectos colectivos, públicos, objetivados, intersubjetivos y materialmente constatables. En cambio la palabra “cultura” se utilizaba especialmente para los aspectos personales, subjetivos, mentales o espirituales, que determinan o manifiestan el carácter personal singular y su valía particular. Por eso Inmanuel Kant afirma en 1784 que “la idea de moralidad pertenece a la cultura”, mientras que “las costumbres en cuestiones matrimoniales y de decencia exterior es lo se llama civilización”. 

En definitiva, las costumbres públicas y las instituciones sociopolíticas desde las leyes a los museos de un país forman parte sobre todo de “su civilización”; mientras que más bien pertenecen a la “cultura” el conocimiento mental actualizado y subjetivo, así como las especificidades particulares de sus grandes clásicos y –quizás- esos trazos comunes que suelen marcar el carácter propio de la gente.

LIBERTAD Y RECONOCIMIENTO CULTURALES

 

¿Por qué la libertad cultural suele ser menos reivindicada que otras libertades? ¿Si la humanidad es una especie cultural puede prescindir de la libertad y del reconocimiento culturales? ¿Tal renuncia carece de costes? ¿No castiga también –y quizás especialmente- a los débiles y a los excluidos de otras libertades? ¿No se añade a otras discriminaciones y opresiones?

¿Por qué no reconocer lo cultural como digno de ser politizado? ¿Por qué negarse a las funestas consecuencias de la falta de libertad y reconocimiento culturales? ¿Por qué resistirse a reconocer las realidades culturales, incluso mucho más que otras realidades también políticamente molestas?

Nos parecen preguntas especialmente importantes y polémicas hoy, pues adquieren un nuevo valor en el actual “giro cultural”, en la turboglobalización postcolonial y en el nuevo ciclo de politizaciones iniciado con los “mayos del 1968”. Pues tales procesos de larga duración y de amplio alcance modifican notablemente los conceptos actuales de libertad y de reconocimiento político. Pero son todavía muchos los que niegan tales ideas y se mantienen nostálgicamente dependientes de viejas perspectivas.

EMPODERAR PARA A PÓS-INDUSTRIALIZAÇÃO

É vital o “direito à cidade” mas hoje um novo tipo de labirinto  pós-industrial impede o empoderamento cidadão. Vemos o porquê e apontamos como capacitar (empoderar) nessa situação. Temos de distinguir o capitalismo fordista-taylorista e o   pós-industrial cognitivo. Analisaremos seus diferentes empoderamentos e alienações, especialmente para a emigração rural. E vamos indicar linhas de empoderamento.


Partiremos do “direito à cidade” (Henri  Lefebvre, David Harvey), pois a cidade é o âmbito social mais concreto, compacto e próximo à vida quotidiana das pessoas. É o acesso real, próximo e por antonomásia à civilização, à cidadania, aos direitos civis e políticos (“civitas”, “pólis”). Só na cidade pode ser pensada a interação (sem complexos mecanismos de representação) de acordo com todas as facetas humanas: de convivencia, produtivas, culturais, educativas, decisões políticas, etc.